miércoles, 21 de noviembre de 2012

Tipos de funciones vitales


     Todos los seres vivos realizan las funciones vitales.
      Hay tres tipos de funciones vitales: la nutrición, la relación y la reproducción.

      

  NUTRICIÓN

   La función de nutrición es el proceso por el que los seres vivos toman los alimentos, los transforman y expulsan las sustancias de desecho que se producen.
 También comprende la digestión, la respiración, la circulación y la excreción.
  1 El aparato digestivo, que transforma los alimentos en sustancias que
puedan ser asimiladas por las células para proporcionarles energía.
  2 El aparato circulatorio, cuya función es la de transportar los nutrientes, el
oxígeno y las hormonas a todas las células del cuerpo.
  3 El aparato respiratorio, que intercambia gases procurando oxigeno a las
células y eliminando el dióxido de carbono.
  4 El aparato excretor, que realiza la función de eliminar las sustancias de
deshecho que proceden del metabolismo celular.

  
  RELACIÓN

    La función de relación es el proceso por el que los seres vivos entran en contacto con otros seres vivos y con el medio en que viven.
En el intervienen los sentidos, el sistema nervioso y el aparato locomotor.
 1 Los órganos de los sentidos son estructuras que se han especializado en la
recepción de los estímulos externos. Para cada grupo de estímulos se han
diferenciado distintos órganos de los sentidos: 
 1.2  Para los estímulos luminosos se ha desarrollado el sentido de la vista.
 1.3  Para los estímulos sonoros, el sentido del oído.
 1.4  Para los estímulos mecánicos, el del equilibrio.
 1.5  Para los estímulos químicos, el sentido del olfato y el del gusto.
Todos los órganos de los sentidos tienen algún componente de naturaleza
nerviosa, ya que deben transformar el estimulo que reciben en un impulso
nervioso que alcanzará un área específica del cerebro. El cerebro es el que tiene
que recibir e integrar toda la información que transmiten estos órganos y elaborar
una respuesta adecuada.
Los órganos de los sentidos transmiten al cerebro la información de nuestro
entorno para que él elabore respuestas.
 2. El sistema nervioso central está formado por el Encéfalo y la Médula espinal, se encuentra protegido por tres membranas, las meninges. En su interior existe un sistema de cavidades conocidas como ventrículos, por las cuales circula el líquido cefalorraquídeo.  
2.1 El encéfalo es la parte del sistema nervioso central que está protegida por los huesos del cráneo. Está formado por el cerebro, el cerebelo y el tronco del encéfalo. 
2.2 Cerebro es la parte más voluminosa. Está dividido en dos hemisferios, uno derecho y otro izquierdo, separados por la cisura interhemisférica y comunicados mediante el Cuerpo calloso. La superficie se denomina corteza cerebral y está formada por replegamientos denominados circunvoluciones constituidas de sustancia gris. Subyacente a la misma se encuentra la sustancia blanca. En zonas profundas existen áreas de sustancia gris conformando núcleos como el tálamo, el núcleo caudado o el hipotálamo. 
2.3 Cerebelo está en la parte inferior y posterior del encéfalo, alojado en la fosa cerebral posterior junto al tronco del encéfalo. 
2.4 Tronco del encéfalo compuesto por el mesencéfalo, la protuberancia anular y el bulbo raquídeo. Conecta el cerebro con la médula espinal. 
2.5 La médula espinal es una prolongación del encéfalo, como si fuese un cordón que se extiende por el interior de la columna vertebral. En ella la sustancia gris se encuentra en el interior y la blanca en el exterior.
2.6 Sistema nervioso periférico está formado por los nervios, craneales y espinales, que emergen del sistema nervioso central y que recorren todo el cuerpo, conteniendo axones de vías neurales con distintas funciones y por los ganglios periféricos, que se encuentran en el trayecto de los nervios y que contienen cuerpos neuronales, los únicos fuera del sistema nervioso central. Los nervios craneales son 12 pares que envían información sensorial procedente del cuello y la cabeza hacia el sistema nervioso central. Reciben órdenes motoras para el control de la musculatura esquelética del cuello y la cabeza. 
2.7 Los nervios espinales son 31 pares y se encargan de enviar información sensorial (tacto, dolor y temperatura) del tronco y las extremidades, de la posición, el estado de la musculatura y las articulaciones del tronco y las extremidades hacia el sistema nervioso central y, desde el mismo, reciben órdenes motoras para el control de la musculatura esquelética que se conducen por la médula espinal.
 3. El aparato locomotor permite al ser humano o a los animales en general interactuar con el medio que le rodea mediante el movimiento o locomoción.
Se fundamenta en tres elementos: 
 3.1 Huesos   El hueso es un órgano firme, duro, blanco y resistente que forma parte del esqueleto de los vertebrados. Está compuesto principalmente por tejido óseo, un tipo especializado de tejido conectivo constituido por células, y componentes extracelulares calcificados
3.2 Articulaciones  es la unión entre dos o más huesos un hueso y cartílago o un hueso y los dientes.
3.3 Músculos  son el tejido que genera movimiento en los animales. Generan movimiento al contraerse o extenderse.

  REPRODUCCIÓN

La función de reproducción es el proceso por el que los seres vivos tienen descendientes semejantes a ellos.
La realiza el aparato reproductor.
  

Salud mental


Para estar en buena condición funcional, el cuerpo humano requiere una variedad de alimentos y experiencias. La cantidad de energía proveniente de los comestibles (calorías) que una persona necesita varía de acuerdo con la talla, la edad, el sexo, el nivel de actividad y el índice metabólico. Aparte de la energía, el funcionamiento normal del cuerpo requiere sustancias que aumenten o reemplacen los materiales de los cuales está hecho: grasas no saturadas, cantidades mínimas de una docena de elementos cuyos átomos desempeñan funciones clave, y pequeñas cantidades de algunas sustancias que las células humanas no pueden sintetizar incluyendo algunos aminoácidos y vitaminas. La condición normal de la mayor parte de los sistemas del cuerpo requieren que éstos lleven a cabo sus funciones adaptativas: por ejemplo, los músculos deben efectuar movimientos, los huesos deberán soportar cargas, y el corazón deberá bombear la sangre de manera eficaz. Por tanto, el ejercicio regular es importante para mantener saludable el sistema cardiopulmonar, conservar el tono muscular e impedir que los huesos se tornen frágiles.
Una salud satisfactoria también depende de evitar la exposición excesiva a sustancias que interfieren con el funcionamiento del cuerpo. Entre las principales se encuentran aquellas que cada individuo puede controlar: tabaco (causante de cáncer en el pulmón, enfisema y lesiones cardiacas), drogas (implicadas en la desorientación psíquica y alteraciones del sistema nervioso) y grandes cantidades de alcohol (el cual tiene efectos negativos sobre el hígado, cerebro y corazón). Además, el ambiente puede contener concentraciones peligrosas de sustancias como plomo, algunos pesticidas e isótopos radiactivos, que pueden ser dañinas para los seres humanos. Por tanto, la buena salud de los individuos también depende del esfuerzo humano colectivo para vigilar el aire, la tierra y el agua, y tomar medidas que puedan resguardarlos.
Otros microorganismos también pueden interferir en el funcionamiento normal del cuerpo humano. Algunas clases de bacterias u hongos pueden infectar al cuerpo para formar colonias en órganos o tejidos específicos. Los virus invaden las células sanas y hacen que éstas sinteticen más virus, matando, generalmente, a aquellas células en el proceso. Una enfermedad infecciosa también puede ser causada por parásitos, los cuales se establecen en los intestinos, el torrente sanguíneo o los tejidos.
La primera línea de defensa propia del cuerpo contra los agentes infecciosos es impedir la entrada o el establecimiento de dichos microorganismos en él. Los mecanismos de protección incluyen la piel para que los bloquee, las lágrimas y la saliva para sacarlos y las secreciones estomacales y vaginales para matarlos. Los medios relacionados con la protección en contra de microorganismos invasores incluyen conservar limpia la piel, comer adecuadamente, evitar alimentos y líquidos contaminados y, en general, evitar la exposición innecesaria a las enfermedades.
La siguiente línea de defensa del cuerpo es el sistema inmunológico. Los glóbulos blancos actúan sitiando a los invasores o produciendo anticuerpos específicos que los atacarán (o facilitarán el ataque por otros leucocitos). Si el individuo sobrevive a la invasión, algunos de estos anticuerpos permanecen junto con la capacidad de producir rápidamente muchos más. Años después, o incluso durante toda la vida, el sistema inmunológico estará listo para ese tipo de microorganismos y será capaz de limitar o prevenir la enfermedad. Una persona puede "pescar un catarro" muchas veces debido a que existen muchas variedades de gérmenes que causan síntomas similares. Las reacciones alérgicas son causadas por fuertes respuestas inmunitarias inusuales a ciertas sustancias del ambiente, como las que se encuentran en el polen, el pelaje de los animales o ciertos alimentos. Algunas veces, el sistema inmunológico humano puede no funcionar bien y atacar inclusive a las células sanas. Algunas enfermedades vírales como el SIDA, destruyen células importantes del sistema inmunológico, dejando al cuerpo sin protección, a merced de múltiples agentes infecciosos y células cancerosas.
Sin embargo, las enfermedades infecciosas no son la única amenaza a la salud humana. Las partes o sistemas del cuerpo pueden funcionar de manera inadecuada por razones meramente internas. Se sabe que algunas alteraciones en el funcionamiento de los procesos corporales se deben a genes anormales. Estos pueden tener un efecto directo obvio, como causar hemorragia fácil, o pueden sólo incrementar la susceptibilidad del cuerpo para desarrollar enfermedades particulares, como depresión mental u obstrucción de arterias. Dichos genes pueden haberse adquirido por herencia o ser el resultado de la mutación de una o varias células durante el desarrollo del propio individuo. Puesto que el funcionamiento adecuado de un solo gen o de un par puede ser suficiente para llevar a cabo una buena función, muchas enfermedades genéticas no aparecen a menos que un gen defectuoso se herede de ambos padres (quienes, por la misma razón, pueden no haber tenido síntomas de la enfermedad).
El hecho de que la mayoría de las personas vivan ahora en escenarios físicos y sociales muy diferentes de aquellos a los cuales la psicología humana estaba adaptada desde hacía ya mucho tiempo, es un factor que determina la salud de la población en general. Una "anormalidad" moderna en los países industrializados es la dieta, que alguna vez incluía sobre todo verduras crudas y derivados animales, pero que ahora contiene cantidades excesivas de azúcar refinada, grasas saturadas, sal, y también cafeína, alcohol, nicotina y otros fármacos. La falta de ejercicio es otro cambio del estilo de vida, mucho más activo en la prehistoria. De igual manera, existen contaminantes ambientales y tensión psicológica por vivir en aglomeración, agitación y un ambiente social de cambios muy rápidos. Por otro lado, nuevas técnicas médicas, sistemas de parto eficientes y saludables, el mejoramiento de la sanidad y una comprensión pública más completa de la naturaleza de la enfermedad da a los seres humanos de hoy una mejor oportunidad para permanecer sanos que la que tuvieron sus antepasados.

Salud física


Para estar en buena condición funcional, el cuerpo humano requiere una variedad de alimentos y experiencias. La cantidad de energía proveniente de los comestibles (calorías) que una persona necesita varía de acuerdo con la talla, la edad, el sexo, el nivel de actividad y el índice metabólico. Aparte de la energía, el funcionamiento normal del cuerpo requiere sustancias que aumenten o reemplacen los materiales de los cuales está hecho: grasas no saturadas, cantidades mínimas de una docena de elementos cuyos átomos desempeñan funciones clave, y pequeñas cantidades de algunas sustancias que las células humanas no pueden sintetizar incluyendo algunos aminoácidos y vitaminas. La condición normal de la mayor parte de los sistemas del cuerpo requieren que éstos lleven a cabo sus funciones adaptativas: por ejemplo, los músculos deben efectuar movimientos, los huesos deberán soportar cargas, y el corazón deberá bombear la sangre de manera eficaz. Por tanto, el ejercicio regular es importante para mantener saludable el sistema cardiopulmonar, conservar el tono muscular e impedir que los huesos se tornen frágiles.
Una salud satisfactoria también depende de evitar la exposición excesiva a sustancias que interfieren con el funcionamiento del cuerpo. Entre las principales se encuentran aquellas que cada individuo puede controlar: tabaco (causante de cáncer en el pulmón, enfisema y lesiones cardiacas), drogas (implicadas en la desorientación psíquica y alteraciones del sistema nervioso) y grandes cantidades de alcohol (el cual tiene efectos negativos sobre el hígado, cerebro y corazón). Además, el ambiente puede contener concentraciones peligrosas de sustancias como plomo, algunos pesticidas e isótopos radiactivos, que pueden ser dañinas para los seres humanos. Por tanto, la buena salud de los individuos también depende del esfuerzo humano colectivo para vigilar el aire, la tierra y el agua, y tomar medidas que puedan resguardarlos.
Otros microorganismos también pueden interferir en el funcionamiento normal del cuerpo humano. Algunas clases de bacterias u hongos pueden infectar al cuerpo para formar colonias en órganos o tejidos específicos. Los virus invaden las células sanas y hacen que éstas sinteticen más virus, matando, generalmente, a aquellas células en el proceso. Una enfermedad infecciosa también puede ser causada por parásitos, los cuales se establecen en los intestinos, el torrente sanguíneo o los tejidos.
La primera línea de defensa propia del cuerpo contra los agentes infecciosos es impedir la entrada o el establecimiento de dichos microorganismos en él. Los mecanismos de protección incluyen la piel para que los bloquee, las lágrimas y la saliva para sacarlos y las secreciones estomacales y vaginales para matarlos. Los medios relacionados con la protección en contra de microorganismos invasores incluyen conservar limpia la piel, comer adecuadamente, evitar alimentos y líquidos contaminados y, en general, evitar la exposición innecesaria a las enfermedades.
La siguiente línea de defensa del cuerpo es el sistema inmunológico. Los glóbulos blancos actúan sitiando a los invasores o produciendo anticuerpos específicos que los atacarán (o facilitarán el ataque por otros leucocitos). Si el individuo sobrevive a la invasión, algunos de estos anticuerpos permanecen junto con la capacidad de producir rápidamente muchos más. Años después, o incluso durante toda la vida, el sistema inmunológico estará listo para ese tipo de microorganismos y será capaz de limitar o prevenir la enfermedad. Una persona puede "pescar un catarro" muchas veces debido a que existen muchas variedades de gérmenes que causan síntomas similares. Las reacciones alérgicas son causadas por fuertes respuestas inmunitarias inusuales a ciertas sustancias del ambiente, como las que se encuentran en el polen, el pelaje de los animales o ciertos alimentos. Algunas veces, el sistema inmunológico humano puede no funcionar bien y atacar inclusive a las células sanas. Algunas enfermedades vírales como el SIDA, destruyen células importantes del sistema inmunológico, dejando al cuerpo sin protección, a merced de múltiples agentes infecciosos y células cancerosas.
Sin embargo, las enfermedades infecciosas no son la única amenaza a la salud humana. Las partes o sistemas del cuerpo pueden funcionar de manera inadecuada por razones meramente internas. Se sabe que algunas alteraciones en el funcionamiento de los procesos corporales se deben a genes anormales. Estos pueden tener un efecto directo obvio, como causar hemorragia fácil, o pueden sólo incrementar la susceptibilidad del cuerpo para desarrollar enfermedades particulares, como depresión mental u obstrucción de arterias. Dichos genes pueden haberse adquirido por herencia o ser el resultado de la mutación de una o varias células durante el desarrollo del propio individuo. Puesto que el funcionamiento adecuado de un solo gen o de un par puede ser suficiente para llevar a cabo una buena función, muchas enfermedades genéticas no aparecen a menos que un gen defectuoso se herede de ambos padres (quienes, por la misma razón, pueden no haber tenido síntomas de la enfermedad).
El hecho de que la mayoría de las personas vivan ahora en escenarios físicos y sociales muy diferentes de aquellos a los cuales la psicología humana estaba adaptada desde hacía ya mucho tiempo, es un factor que determina la salud de la población en general. Una "anormalidad" moderna en los países industrializados es la dieta, que alguna vez incluía sobre todo verduras crudas y derivados animales, pero que ahora contiene cantidades excesivas de azúcar refinada, grasas saturadas, sal, y también cafeína, alcohol, nicotina y otros fármacos. La falta de ejercicio es otro cambio del estilo de vida, mucho más activo en la prehistoria. De igual manera, existen contaminantes ambientales y tensión psicológica por vivir en aglomeración, agitación y un ambiente social de cambios muy rápidos. Por otro lado, nuevas técnicas médicas, sistemas de parto eficientes y saludables, el mejoramiento de la sanidad y una comprensión pública más completa de la naturaleza de la enfermedad da a los seres humanos de hoy una mejor oportunidad para permanecer sanos que la que tuvieron sus antepasados.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Las Funciones Vitales

             LAS FUNCIONES VITALES

             
Nutrición, relación y reproducción son los tres procesos que mantienen la vida. Los llevan a cabo todos los seres vivos, sean unicelulares o pluricelulares.

Funciones básicas de la vida:

Las células están vivas, y llevan a cabo las tres funciones vitales: nutrición, relación y reproducción. En un ser vivo unicelular, la única célula que lo forma realiza las tres funciones de forma independiente. En cambio, en un ser vivo pluricelular, las células se reparten el trabajo para que el ser vivo realice las tres funciones vitales. Se dice entonces que sus células están especializadas.

Las funciones en el nivel celular:

Las células necesitan obtener materia y energía para fabricar su propia materia y para realizar todas sus actividades. La nutrición celular puede ser autótrofa o heterótrofa.  La función de relación celular es muy simple, ya que las células reaccionan con acciones sencillas ante los estímulos externos. No obstante, estas reacciones nos indican que son capaces de percibir diversos estímulos y actuar en consecuencia. La reproducción celular consiste en un proceso mediante el cual se obtienen dos o más células hijas a partir de una célula madre. Este proceso puede realizarse de forma asexual (las células hijas son idénticas entre sí e iguales a la célula madre) o, en algunos casos, mediante un intercambio sexual previo, con lo cual los descendientes tendrán cierta variabilidad.

*Nutrición celular: Para capturar el alimento la ameba se deforma y lo engloba.
*Relación: La ameba se desplaza hacia la luz, demostrando así que puede percibir estímulos y reaccionar ante ellos.
*Reproducción celular: La célula general da lugar por una división celular a dos células hijas iguales entre sí e idénticas a la célula madre.

¿Qué es la Biología?

La biología es aquella ciencia que estudia a los seres vivos. Ya sean estos animales, plantas o seres humanos. Principalmente, la biología, se preocupa de los procesos vitales de cada ser. Como su nacimiento, desarrollo, muerte y procreación. Por lo que estudia el ciclo completo de los mismos. Lo que le permite, una visión globalizada y más exacta, de cada uno de ellos. Por lo mismo, se pueden realizar estudios más acabados, como asimismo, paradigmas más perduraderos, en el tiempo. La biología, en la actualidad, tiene como gran aliado, a la tecnología. Por medio de ella, sus estudios y análisis, son más acabados y completos. Ya que una gran cantidad de elementos, no pueden ser percibidos o captados, por medio de las capacidades intrínsecas del ser humano. Por lo que su campo de observación y experimentación, se amplía enormemente, al utilizar la tecnología. 

La palabra como tal, proviene del griego, tanto de bios (vida) y logos (estudio). Por lo tanto, la palabra en si, lo dice todo. Estudio de la vida. Justamente lo que se señalaba anteriormente. Claro está, que la llegada de la modernidad, su sentido tomó una amplitud mayor, que la dada por los griegos. Que entre los cuales, se destacó Aristóteles, quien ya en su tiempo, trató de clasificar a los distintos seres vivos que habitaban en sus tierras. El concepto moderno, abarcó desde un principio, buena parte, de lo que hoy se estudia en biología. Su concepto fue acuñado a comienzos del siglo XVII. Y fueron los europeos, quienes la desarrollaron en aquellos inicios. Uno de los hombres más brillantes, el cual realizó un gran aporte a la biología, fue el francés Louis Pasteur, con sus estudios bacteriológicos. Ya que de ellos, se pudo generar diversa vacunas, contra las enfermedades que afectaban al hombre en aquel tiempo. Dentro de las cuales, se destaca la antirrábica. Vacunas que son base, de lo que hoy se ocupa, para contraatacar a los microorganismos que afectan nuestra salud.
En aquellos años, se establecieron dos tipos de reinos. El animal y el vegetal. Paradigma, que se mantuvo por muchos años, como la categorización más aceptada por los científicos. En la actualidad, aquel paradigma se ha derribado, ya que hoy en día, se consideran más de 20 reinos distintos. Lo que hoy se conoce, como los sistemas cladísticos.

Lo que se debe tener claro, es que la biología, se subdivide en diversas subcategorías de la misma. Esto ya que cada una, se ha ido especializando en distintos ámbitos. Por ejemplo, tenemos a la bioquímica, la biología molecular, la fisiología, la ecología, la biogenética, entre otras muchas disciplinas. Todas ellas, se vinculan por lo anteriormente señalado, que es la base del estudio de la biología. O sea, el nacimiento, desarrollo, muerte y reproducción de los seres. Este concepto básico de vida. Es el que entrelaza de una u otra manera, las distintas disciplinas de la biología. Por lo tanto, se puede decir, que todas las variantes de estudio de la biología, tienen en común, la evolución de la vida. Ya que todo ser vivo, ha ido evolucionando hasta lo que estoy. Situación que no resiste mayor análisis. Por lo mismo, es que es fundamental el estudio de la biología, para comprender lo que somos y cómo llegamos hasta éste nivel evolutivo.